La luna menguante me mira fijamente en mi terraza de piso 26, no hay viento pero tampoco hace calor. Me senté, prendí un cigarro e inmediatamente se vino a la mente el título de este post.
No es que no le tenga miedo a nada, al contrario, he dejado miedos atrás que han sido reemplazados por otros pero ya ninguno es paralizante, el miedo al miedo desapareció. Ese es el chiste.
No sé porqué pero hoy tengo la certeza de que no hay nada, pero nada que no se pueda superar, que no se pueda convertir en un aprendizaje (por mucho o poco doloroso que este sea) para seguir adelante.
Cuando te caes del caballo lo primero que hay que hacer es volver a montarlo, si no, nunca más lo volverás a hacer y te perderás de experiencias de vida que valen la pena. No me mal entiendan, yo no monto, pero este mismo caso se puede aplicar para casi cualquier cosa, el meollo del asunto consiste en no volver a caerte en las mismas circunstancias que antes...no tropersar con la misma piedra pues. Porque sino aprendemos no somos humanos, somos menos que simios.
Algunos llegan a este entendimiento desde muy jovenes, otros como yo se pasan un buen rato dando vueltas por el camino hasta que encuentran la curva correcta y otros no lo entienden nunca, nacen viven y mueren repitiendo los mismos errores y patrones.
Quien teme al lobo feroz? yo ya no...
Mi historias en Chile, el proceso de ser adoptada por este país y esta gente que aún antes de llegar aquí, ya estaban en mi corazón.
Chile, Chile Lindo! que conste que no es malinchismo!
México lindo y querido, si muero lejos de ti
domingo, 9 de enero de 2011
sábado, 1 de enero de 2011
Proósitos de año nuevo
Nunca me hago propósitos para el nuevo año. No me va esto de hacer una lista de cosas que quiero llevar a cabo y darme de plazo un año, no se porqué y la verdad es que tampoco me complica.
Pero...este año me hago el experimento, tengo tres propósitos para este año y no, ninguno de ellos es dejar de fumar, ni bajar de peso ni nada de eso que generalmente son los propósitos de la gente que conozco.
Ya veremos, tengo 12 meses para cambiarme la vida.
Pero...este año me hago el experimento, tengo tres propósitos para este año y no, ninguno de ellos es dejar de fumar, ni bajar de peso ni nada de eso que generalmente son los propósitos de la gente que conozco.
Ya veremos, tengo 12 meses para cambiarme la vida.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Domingo 7
El domingo no tiene la culpa. Tenía que haber un día que viniera antes del Lunes y le tocó a él pero no es que haya hecho algo para covertirse en el segundo día menos querido de la semana.
Los domingos comienzan leeeento después de haberte dormido la caña del sabado, es rico despertar tarde pensando que tienes todavía todo un rico día libre por delante. El problema es que ese día pasa con una rapidez espantosa que te hace sentir que alguien te robó varias horas y de pronto son casi las 9 de la noche y el Lunes es ya inminente.
Hay que disfutarlo nomás, ponerse en ánimo para comenzar una semana y llenarse de energías positivas. Inevitablemente llegará el viernes otra vez.
Los domingos comienzan leeeento después de haberte dormido la caña del sabado, es rico despertar tarde pensando que tienes todavía todo un rico día libre por delante. El problema es que ese día pasa con una rapidez espantosa que te hace sentir que alguien te robó varias horas y de pronto son casi las 9 de la noche y el Lunes es ya inminente.
Hay que disfutarlo nomás, ponerse en ánimo para comenzar una semana y llenarse de energías positivas. Inevitablemente llegará el viernes otra vez.
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